El Jigger de 125ml con marcado CE es un medidor profesional de metal pensado para dosificar con precisión vino y otras bebidas en restaurantes, vinotecas, hoteles y otros establecimientos de hostelería.
Para un restaurante o un bar, medir correctamente no consiste únicamente en servir la cantidad prevista. Trabajar con porciones estandarizadas facilita el control de costes, ayuda a gestionar mejor las existencias y permite mantener el mismo criterio de servicio independientemente de quién esté atendiendo.
¿Por qué utilizar una medida de 125 ml para el vino por copas?
Los 125 ml son especialmente prácticos cuando se vende vino por copas. Una botella estándar de 750 ml se divide exactamente en 6 porciones de 125 ml.
La cuenta es sencilla: 1 botella = 6 copas de 125 ml. El personal puede medir la cantidad antes de servirla y el responsable del establecimiento puede calcular fácilmente el rendimiento previsto de cada botella.
También facilita el cálculo del coste por copa y del precio de venta, además de ayudar a detectar diferencias entre las cantidades vendidas y el consumo real de vino.
La misma cantidad, independientemente de la copa
Las copas de vino pueden variar considerablemente en forma, diámetro y capacidad. Por eso, calcular una porción simplemente observando el nivel del vino en la copa no siempre resulta fiable.
Una copa grande puede hacer que 125 ml parezcan poca cantidad, mientras que en una copa más estrecha la misma cantidad puede parecer más generosa. Utilizando un medidor independiente, la cantidad servida sigue siendo exactamente la misma: 125 ml.
¿Por qué utilizar un medidor profesional?
Servir a ojo puede producir pequeñas diferencias entre una copa y otra. En un establecimiento que sirve decenas o cientos de bebidas, esas pequeñas variaciones pueden acabar afectando al rendimiento de las botellas y al coste real de cada porción.
Un medidor específico de 125 ml ayuda a estandarizar el servicio y permite que distintos miembros del equipo sirvan una cantidad uniforme.
Marcado CE
El producto dispone del correspondiente marcado CE y está diseñado como medida de volumen para un uso profesional.
Su fabricación en metal lo convierte en una solución práctica para el trabajo diario en restaurantes, vinotecas, hoteles, bares y otros establecimientos de hostelería.
125 ml medidos o servir directamente en la copa
Cuando se sirve directamente en una copa de vino, es fácil acabar dependiendo de referencias visuales. El problema es que esas referencias cambian al utilizar diferentes modelos de copas.
Con un medidor de 125 ml, primero se determina la cantidad y después se vierte el vino en la copa elegida. De esta forma, la porción no depende del diseño o del tamaño de la cristalería utilizada.
Mejor control de las porciones y de los costes
En la venta de vino por copas, el tamaño de la porción influye directamente en la rentabilidad de cada botella. Con porciones de 125 ml, una botella de 750 ml ofrece exactamente 6 servicios.
Esto permite calcular fácilmente el coste del vino por copa, establecer el precio de venta y comparar el número de porciones previstas con el consumo real.
Recomendado para
- Restaurantes que sirven vino por copas
- Vinotecas y wine bars
- Hoteles
- Bares y lounges
- Terrazas y establecimientos de temporada
- Negocios de hostelería que trabajan con porciones estandarizadas
Especificaciones
- Capacidad: 125 ml
- Tipo: jigger / medidor profesional de volumen
- Material: metal
- Marcado CE
- Adecuado para dosificar vino y otras bebidas
- Diseñado para uso profesional en hostelería
Preguntas frecuentes
¿Por qué 125 ml es una medida práctica para servir vino por copas?
Porque una botella estándar de 750 ml puede dividirse exactamente en 6 porciones de 125 ml. Esto facilita la dosificación, el cálculo de costes y el control del rendimiento de cada botella.
¿Se puede utilizar para otras bebidas?
Sí. El medidor puede utilizarse también para otras bebidas cuando la receta o el sistema de servicio requiera una cantidad de 125 ml.
¿Por qué no servir el vino directamente a ojo?
Porque el tamaño y la forma de las copas pueden hacer que la misma cantidad parezca diferente. Utilizar un medidor permite mantener una porción uniforme independientemente de la copa utilizada.